La
cuenca Mediterránea ofrece un excelente laboratorio natural para
analizar los complejos procesos de retroacción e interacciones asociados
a la topografía, que condicionan una climatología dominada por
recirculaciones, y las cubiertas y usos de los suelos. Los impactos del
cambio climático en forma de eventos climáticos extremos, alteraciones
de ciclo hidrológico y potencial incremento de los incendios forestales,
pueden a su vez amplificar la retroacción con las causas de los mismos
(el propio cambio climático.
Esto no sólo es relevante a escala de la propia cuenca: los resultados
obtenidos hasta la fecha indican que las perturbaciones climáticas en el
Mediterráneo pueden llegar al sistema climático Global a través de
varios mecanismos que pueden perturbar las circulaciones oceánicas y
atmosféricas a escalas mayores, como la salida de agua más salina al
Atlántico y las posibles perturbaciones del régimen de huracanes
atlánticos en el Caribe, ambos componentes de la Oscilación del
Atlántico Norte que influye sobre el paso de las depresiones atlánticas.
Por lo tanto, se establece una cadena de fenómenos de retroacción que
conectan los procesos locales con los globales. La comprensión de los
mecanismos implicados y de los impactos, a su vez, permite el desarrollo
de las medidas, necesariamente locales, de mitigación y adaptación
frente al cambio climático en la cuenca, especialmente por lo que se
refiere al ciclo del carbono, y de restauración de ecosistemas
degradados.
En
consecuencia, los objetivos del programa se dirigen a la validación de
los mecanismos de retroacción expuestos y a explorar su magnitud y
potencial para fundamentar el desarrollo de medidas y políticas de
mitigación, adaptación y restauración. El procedimiento se basa en la
integración de bases de datos, modelos predictivos a diferentes escalas
y el diseño interactivo de experimentos que permitan la verificación de
las hipótesis y la puesta en marcha de las innovaciones técnicas.