Los recursos hídricos son un componente crítico del medio ambiente en la cuenca mediterránea, de ahí la consideración del agua como "recurso limitado y estratégico" en un ambiente mediterráneo como la Comunidad Valenciana. En el Mediterráneo español, y concretamente el valenciano, con una presión antrópica tan intensa sobre el recurso agua, es de gran importancia conocer y cuantificar todos los aportes al sistema hídrico a fin de, en lo posible, aprovechar sus potencialidades. La fuerte presión antrópica, el auge y expansión de la agricultura de regadío, la sobreexplotación de acuíferos, entre otros, son fenómenos que están llevando a importantes áreas del litoral valenciano a padecer problemas cada vez más graves en el abastecimiento y disponibilidad de recursos hídricos. En este marco, el área de Meteorología de la Fundación CEAM ha desarrollado dos proyectos, uno de ellos finalizado y el otro en curso, destinados a evaluar uno de los aportes de agua al sistema hídrico menos estudiados y valorados, el agua de niebla:

   En este sentido y partiendo de la idea de "recurso limitado", el objetivo final que preside estos proyectos ha sido contribuir a un mejor conocimiento de los inputs del sistema hidrológico en la Comunidad Valenciana, analizando la contribución del agua de niebla. Dos han sido los objetivos específicos en los que se ha trabajado en el primer proyecto:

  1. En primer lugar, el análisis de la dinámica de formación de la niebla costera en esta región, valorando posibles cambios y/o tendencias futuras con relación a las variaciones debidas al cambio climático en este entorno.
  2. En segundo lugar, la cuantificación de la cantidad de agua proveniente del input niebla y su relación con el resto de los inputs, a fin de evaluar el potencial de recolección de agua de niebla en la Comunidad Valenciana.

   Los resultados del primer proyecto han permitido que, en una segunda fase, se esté trabajando en la parte aplicada del proyecto con el objetivo de evaluar el uso del agua de niebla en la restauración de áreas afectadas por incendios forestales. Para ello son dos los objetivos generales que se persiguen:
 

  1. En primer lugar, analizar sobre un área piloto el gasto de agua necesario de una plantación, evaluando los requerimientos según épocas del año y áreas climáticas.
  2. Ensayo de metodologías que permitan definir el uso de este input en regeneración de áreas degradadas con los mínimos requerimientos (uso más racional y sostenible).

   A más largo plazo, una vez cubiertos los objetivos específicos señalados y sobre todo a tenor de los resultados, pretende analizar la posible viabilidad del uso de este recurso agua en las campañas de extinción de incendios forestales.